Brak Obama advierte de que McCain «pondrá en peligro» a Estados Unidos si gana las elecciones a la presidencia
La población de estos lugares prefirió mayoritariamente al republicano George W. Bush en las elecciones de 2004, pero los sondeos anticipan un posible cambio de color. Estas victorias, así como otras en Estados desfavorables en otros comicios (Ohio, Colorado, Nevada, o Indiana), darían a Obama los 270 votos totales necesarios para ganar la cita del próximo 4 de noviembre.
Jimmy Harold, un afroamericano de 61 años, nunca creyó que viviría para ver carteles de un candidato negro a la presidencia de EEUU, el demócrata Barack Obama, en las casas de familias blancas del otrora segregacionista sur del país.
"El sur (de Estados Unidos) está cambiando", dice Harold frente al Hotel Lorraine, donde fue asesinado hace 40 años el líder de los derechos civiles Martin Luther King.
Harold, un vecino del limítrofe estado de Misisipi de visita en Memphis para ver a su familia, explicó a Efe cómo, durante su juventud, no podía entrar en los restaurantes y tenía que sentarse en la parte de atrás del autobús. "No podía haber imaginado que vería a un hombre negro llegar tan lejos", dijo Harold, quien se confiesa sorprendido por partida doble con el hecho de que Obama haya ganado el apoyo de muchos votantes blancos en una región que a finales del siglo XIX participó en una Guerra Civil con los estados del norte para defender la esclavitud.
Curtis Wilkie, profesor de la Universidad de Misisipi, en Oxford, reconoce que el sur ha avanzado mucho desde que, en 1954, cuando él tenía 14 años, el Tribunal Supremo decretó la integración racial en las escuelas públicas del país.
Aun así, admitió esta semana ante un grupo de periodistas que el racismo todavía está vivo.
Dedrick Crockett, un afroamericano empleado de la cafetería de la Universidad de Misisipi, lo sabe bien. "Mi situación es mejor que la de mis padres, pero para que se acabasen las tensiones raciales en el sur tendríamos que volver a nacer todos otra vez", afirmó Crockett.
