El tiempo y el espacio
Los seres humanos normalmente nos movemos en 2 dimensiones: tiempo y espacio1. Las cuales "percibimos" a través del sistema de medición creado por el mismo hombre, pero realmente la mayoría no las conceptualizamos, como dice Harvey: "Tiempo y espacio son dos categorías básicas de la existencia humana, pero rara vez se discuten" (HARVEY: 2000: p.2).
Si realizáramos una encuesta donde se preguntará ¿qué es tiempo? ó ¿qué es espacio?, las respuestas serían muy diversas, desde el silencio, hasta una respuesta complicada intentando explicar algo que comúnmente no se cuestiona: simplemente se acepta. En cuanto a la segunda pregunta, tal vez habrá quien la quiera contestar diciendo que es lo que visitan los astronautas, o quien diga que es el hueco entre dos cosas.
Estas mismas preguntas las ha venido realizando el hombre desde los inicios de la ciencia, aunque antes de conceptualizarlas se realizo un sistema para medirlos. Es así como desde la civilización Babilónica ya existen vestigios de la medida del tiempo a través de relojes de sol (FREVER: 1954: p 629), o los sistemas de medidas terrestres usados desde que las civilizaciones se convierten de nómadas a sedentarias.
El concepto
einsteniano de espacio-tiempo, el espacio de cuatro dimensiones (tres espaciales
más el tiempo) no es fácil de entender,
pero no es imposible. En primer lugar, notemos que para localizar un suceso
en el universo no nos basta con decir dónde está, tenemos tambien que
decir cuándo ocurre el suceso. Por ejemplo, si decimos "Le he dicho
a mi amigo que quedemos exactamente en la puerta del bar Guarapo, justo debajo
del cartel, para que no haya duda", nos damos cuenta de que no es suficiente:
hay que decirle cuándo es la cita. Es decir, para situar completamente un
suceso nos hacen falta las cuatro dimensiones. Pero, en segundo lugar,
y esto es la esencia del concepto del espacio-tiempo, las dimensiones espaciales
y temporales tienen la misma naturaleza, son la misma cosa, pueden intercambiarse
entre sí. ¿Qué quiere decir esto?
Estamos
acostumbrados a intercambiar los ejes de referencia de las tres dimensiones
espaciales entre ellas sin problema,
porque sabemos que tienen la misma naturaleza. Por ejemplo, si decimos "El
bar Guarapo es fácil de localizar. Ponte en la plaza de la Catedral, camina
50 m al Norte y luego 200 m hacia el Este. Ahí está. Pero si estás al otro
lado de la ciudad, ponte en la plaza del Mercado y camina 100 m al Sur y
80 al Oeste y allí te lo encuentras" (ver figura).
