MI PRIMERA HOSPITALIZACION
Recibí la llamada de la oficina de mi doctor a las 3 de la tarde.
Había ido a verlo un par de días antes debido a mi excesiva
fatiga y falta de ánimo, lo cual era completamente anormal en mí.
Me habían tomado muestra de sangre dos veces para verificar
resultados. Seguramente me llamaban para que recogiera la
prescripción de algún medicamento recuperante o un
multivitamínico, o algo así. "Señora Reyes, debe
irse al hospital inmediatamente, pues hemos encontrado que
tiene una anemia severa. Usted no está en condiciones de manejar,
dígale a alguien que la pueda llevar directamente a Emergencia del
hospital más cercano". Tomé la llamada como algo preventivo y un
poco exagerado, así que hice un comentario chistoso en la oficina y
partimos con Raúl a recoger la orden de hospitalización. El doctor
me miró los ojos y el color de mi piel y me dijo: quiero que en 10 minutos
esté interna en el hospital, usted no está nada bien. Mi color era verde
comparado con las pieles de Raul y del doctor, y eso me impresionó
un poco.
Al presentar la orden de hospitalización en Emergencias, me sorprendió que me
atendieran de inmediato. En un par de ocasiones Raul y yo habíamos tenido que
esperar en emergencia una o dos horas antes de ser atendidos, pero hoy fué
diferente. En menos de media hora ya estaba recibiendo mi primera transfusión. Me confirmaron que no podría ir a la casa esa noche, y la verdad, mi única preocupación
en ese momento era el cumpleaños de Raul al dia siguiente. Pasé la noche en la
Unidad de Cuidados Intensivos, recibiendo sangre y en medio de todo tipo de
exámenes.
