me ha costado sangre llegar a este lugar
Danny Cannon aprovechó el vacío que dejó Diego Luna cuando decidió invitarlo abandonar el proyecto y mostrarle la tarjeta roja, tras la partida de Michael Winterbottom. Cientos de actores audicionaron para Gol!, Luna no siendo el unico que anhelaba ser Santi Munez (aunque se quedo vestido y alborotado), el protagonico llego a manos de Kuno Becker, quien se convirtió en el nuevo protagonista de Goal!, una ambiciosa trilogía que narra las andanzas de un chico mexicano que se convierte en estrella del futbol inglés.
Dirigida por otro británico, Danny Cannon (Judge Dredd), en estos días llega a las pantallas la primera parte, Goal: The Dream Begins, donde Santiago Munez (Becker), residente ilegal de Los Ángeles, es convencido por un representante del Newcastle United para que pruebe su suerte con uno de los equipos más importantes de la liga británica.
¿Eres un fanático del futbol?
No. Una de las razones por las que quise hacer este proyecto es precisamente porque no soy fanático del futbol. Entonces se me hizo más interesante el reto de tener que entrenar y en la pelicula convertirme en algo que no soy. Obviamente, como actor, lo que quieres es mejorar, tratar de cambiar y en el filme hacerle creer a la gente algo que no eres.
¿Cómo fue la preparación para la película?
Físicamente fue durísima, me rompí dos tendones, la nariz, tuve toda clase de lesiones musculares. Entrené muchísimo para probarle a los productores que podía jugar futbol. Fue muy duro. Estuve entrenando con el Newcastle United en Inglaterra durante meses, con ellos en el gimnasio, en la cancha, con las reservas, comiendo lo que ellos comen, etcétera. Es un trabajo bien duro, complicado y minucioso. Pero realmente quería que las escenas de futbol tuvieran un muy buen nivel.
¿Juegas tan bien como se ve en la cinta?
Los trucos, honestamente no me salen. Lo que sí me salen son los tiros libres. Sí se patear la bola muchísimo mejor que antes, sé correr con la pelota y jugar un poco mejor. Obviamente mi nivel subió muchísimo porque estuve entrenando fuerte, fue muy duro.
¿Tuviste alguna duda antes de firmar por tres películas?
No estoy firmado por tres películas. Hice la primera, la segunda la acabo de terminar y de la tercera ni siquiera he leído el guión. Me encantaría hacerla pero no hemos llegado a ese punto. La idea sí es hacer las tres ahorita.
Filmaste la segunda parte en Madrid, jugando con el Real Madrid.
Sí. Fue muy grato ver que David Beckham es un chavo supersencillo y buena onda. Zidane también, aunque un poquito más serio pero muy buena onda, Raúl también, superhumilde, y Ronaldo muy juguetón.
¿Te hacían bromas?
Sí, estábamos haciendo escenas donde me pasaban la bola y tenía que cabecearla, pegarle, y obviamente yo no soy tan bueno como ellos, más bien, ni cerca, y me decían 'no le pegues tan duro', 'ésa es una portería' (risas). De todos modos me tenía que andar con cuidado, estás hablando de que son jugadores de tantos millones de euros que no se pueden dar el lujo de decir es que estaban haciendo una película y este buey se tropezó y se rompió un talón o un tobillo, es muy delicado.
¿Cuánto hace que te mudaste a Los Ángeles?
Llevo poquito más de tres años que en teoría debería vivir aquí, pero no vivo aquí porque he estado trabajando, me la he pasado en España con la secuela, antes en Londres, en Kazajistán durante cinco meses. En realidad no he estado aquí. Yo creo que debo haber estado en total unos seis, ocho meses, máximo.
¿Por qué te fuiste de México?
Estaba haciendo televisión y fue cuando dije 'ok, ya hice un protagónico en una telenovela' y dices qué padre, te va muy bien y todo está increíble.
Pero estás un poco aburrido, como actor quieres hacer mejores personajes, buscas mejores historias, y ¿dónde están? Están en el teatro o en el cine.
Fue durísimo, porque llevas una carrerita encarrilada, de siete, ocho años, y dices porqué voy a empezar desde cero. Porque quiero ser mejor, hacer cine y buenos personajes. Es durísimo empezar desde cero, tener que luchar con gente que no cree en ti, como los productores de Goal, que creyeron en mí hasta el final. Pero tuve que probárselos porque decían "bueno, ya sabemos que puedes actuar, pero ¿juegas futbol?". Y te dicen: "entrenas dos semanas y si después de esas dos semanas logras mejorar te damos el papel".
Me entreno dos semanas, me rompo los talones, y el día de la audición, de tanto entrenamiento no puedo ni caminar, no logro hacerlo. El director, Danny Cannon, muy desilusionado, me da las gracias y me dice agarra el avión de regreso a tu casa. Saliendo de la cancha dijo "espérame, me rompí la madre, como decimos en México, pero aprendí cosas". Entonces regresé y le dije al productor, que por favor hablara con el director y le dijera que venga y me trate de quitar a mí el balón, por lo menos para que vea lo que aprendí. Vino, lo trató de hacer, y no pudo. Entonces quedó muy contento y me quedé con el papel. Me ha costado sangre llegar a este lugar, ha sido muy duro.
