perfil: kuno becker y mía maestro, viviendo el sueño americano
Ambos nacieron en 1978, aunque cada uno lo hizo en un extremo de América Latina. Ambos han optado por poner en pausa sus carreras en sus países para probar suerte en la meca del cine, aunque sus andaduras fueron muy diferentes. El destino quiso que los caminos de la argentina Mía Maestro y el mexicano Kuno Becker se cruzaran este viernes, al coincidir en el estreno estadounidense de sus producciones más relevantes hasta la fecha: “¡Gol!” y “Poseidón”.
Para Kuno Becker, nacido en la ciudad de México, las cosas fueron diferentes. Como todo actor mexicano debió transitar el prácticamente indispensable sendero de los culebrones para ganarse la vida con su pasión por la actuación, que se impuso por sobre la carrera como músico a la que parecía destinado, por tocar el violín desde los 5 años. Una vez que pudo salirse del universo televisivo, debutó en cine siendo el joven amante de Cecilia Roth en “La hija del caníbal”, antes de meterse con el duro tema de la dictadura argentina en “Imagining Argentina”, donde compartió créditos con gente como Antonio Banderas y Emma Thompson.
Acto seguido y con la seguridad de querer dedicarse al cine por completo, Becker viajó al país del norte y cubrió roles de latinos en films pequeños hasta que llegó su golpe de suerte: el despido de Diego Luna de la trilogía sobre un aspirante a futbolista. Como tantos otros jóvenes, Becker audicionó para el papel de Santiago, un chico mexicano de Los Ángeles con un talento natural para el fútbol que buscará triunfar en Europa. La propuesta [talento]del actor y su buen manejo del balón consiguieron este protagónico, cuyo primer capítulo es “¡Gol!”, película que ya se estrenó en territorio iberoamericano, pero que a Estados Unidos –país productor- llega recién este viernes, una medida de marketing tomada por la proximidad del mundial de fútbol, lo que quizá despierte más interés en los norteamericanos por el deporte más popular del planeta. Esta cinta ya tiene su continuación, que seguirá a Santiago en su paso por el Real Madrid, y una tercera parte a rodarse en la Copa del Mundo de Alemania.
Con estos largometrajes, Maestro y Becker están a las puertas de conseguir ganarse un lugar definitivo dentro de Hollywood, una tarea doblemente difícil para los actores latinos, que no solo deben vencer la barrera del idioma, sino también la de los prejuicios y los estereotipos.
Para Kuno Becker, nacido en la ciudad de México, las cosas fueron diferentes. Como todo actor mexicano debió transitar el prácticamente indispensable sendero de los culebrones para ganarse la vida con su pasión por la actuación, que se impuso por sobre la carrera como músico a la que parecía destinado, por tocar el violín desde los 5 años. Una vez que pudo salirse del universo televisivo, debutó en cine siendo el joven amante de Cecilia Roth en “La hija del caníbal”, antes de meterse con el duro tema de la dictadura argentina en “Imagining Argentina”, donde compartió créditos con gente como Antonio Banderas y Emma Thompson.
Acto seguido y con la seguridad de querer dedicarse al cine por completo, Becker viajó al país del norte y cubrió roles de latinos en films pequeños hasta que llegó su golpe de suerte: el despido de Diego Luna de la trilogía sobre un aspirante a futbolista. Como tantos otros jóvenes, Becker audicionó para el papel de Santiago, un chico mexicano de Los Ángeles con un talento natural para el fútbol que buscará triunfar en Europa. La propuesta [talento]del actor y su buen manejo del balón consiguieron este protagónico, cuyo primer capítulo es “¡Gol!”, película que ya se estrenó en territorio iberoamericano, pero que a Estados Unidos –país productor- llega recién este viernes, una medida de marketing tomada por la proximidad del mundial de fútbol, lo que quizá despierte más interés en los norteamericanos por el deporte más popular del planeta. Esta cinta ya tiene su continuación, que seguirá a Santiago en su paso por el Real Madrid, y una tercera parte a rodarse en la Copa del Mundo de Alemania.
Con estos largometrajes, Maestro y Becker están a las puertas de conseguir ganarse un lugar definitivo dentro de Hollywood, una tarea doblemente difícil para los actores latinos, que no solo deben vencer la barrera del idioma, sino también la de los prejuicios y los estereotipos.
