Guadalajara, Jalisco.- El cine mexicano está mejor que nunca y, ahora que se internacionaliza y participa en certámenes de todo el mundo, las producciones de nuestro país se preocupan por presentar proyectos de gran nivel. No sólo nuestros actores van a trabajar a otros países, también artistas internacionales se interesan en nuestro cine.
Uno de estos proyectos es La Hija del Caníbal, novela original de la española Rosa Montero, que ganó el Premio Primavera de Novela en 1997, se convirtió en bestseller y llegó a manos de Antonio Serrano, realizador de la taquillerísima Sexo, Pudor y Lágrimas .
Aunque la historia se desarrollaba en España, Serrano le vio potencial mexicano, así que compró los derechos de la obra y la adaptó para cine. Pero el director quería hacerla en grande y traspasar las fronteras, por eso llamó a la argentina Cecilia Roth, una de las más famosas "chicas Almodóvar", para el papel principal.
Lucía encaja perfectamente en la piel de Roth: una mujer que está en sus 40 y que mira hacia atrás de su vida para darse cuenta que se siente sola y vacía. De pronto, su esposo desaparece misteriosamente y ella no sabe si ha sido secuestrado o simplemente la ha abandonado. Entonces empieza toda una travesía tanto externa como interna para localizar a su pareja, pero sobre todo para encontrarse a sí misma.
En esta aventura, dos hombres son fundamentales para Lucía: Félix, un guerrillero español ya retirado, interpretado por el español Carlos Álvarez-Novoa; y Adrián, un joven en sus primeros 20, lleno de vida y pasión, personificado por Kuno Becker. Ellos la ayudan a conocerse mejor y a tener un enfoque distinto de la vida: el de un hombre que ya vivió y el de otro que está empezando a vivir.
Con este maravilloso elenco y un extraordinario director como lo es Serrano, La Hija del Caníbal promete ser uno de los mayores eventos cinematográficos mexicanos del año. Kuno Becker, en su espectacular lanzamiento al cine, y Cecilia Roth, en su primer trabajo en México, comparten sus experiencias en esta aventura cinematográfica.
¿Cómo fue que les ofrecieron el papel?
Cecilia Roth: "Yo estaba rodando una película en Guatemala y recibí un llamado de Toño Serrano para contarme su proyecto. Me encantó la forma en que me lo narró y además me dijo que estaba basada en la novela de Rosa Montero. Inmediatamente leí el libro, después recibí el guión y me gustó tanto como la novela. Me pareció muy inteligente la forma en que Antonio resolvió cinematográficamente una historia tan compleja y cómo la adaptó a México, así que acepté enseguida el proyecto. Pero Toño tuvo que esperar un año y medio para hacer la película porque yo tenía varios compromisos previos. Yo me guío muchísimo por la intuición. Después de tantos años de trabajo, cuando escuchas a alguien proponiéndote algo ya más o menos sabes".
Kuno Becker: "Yo no me di cuenta de lo grande que era esto hasta que ya estaba bien metido. El casting fue difícil en el aspecto de que hay que empezar desde cero. Fue largo, de varios meses, porque el proyecto tenía mucho tiempo de haber empezado y los productores querían estar seguros de quién sería Adrián, pues es un papel padre e importante. Hice varias escenas y lecturas y la sufrí. Llegó un punto en el que pensé, 'si esto se hace es porque así tiene que ser y si no, pues no era para mí'. Si no pensaba eso, la angustia, el nervio o la incertidumbre me aniquilarían. Me puse en manos del destino. A final de cuentas me quedé y estoy feliz de participar en este proyecto, ¡imagínate, es mi primera película y con todo este equipo tan padre y tan profesional!".
Cuando hay un libro famoso que es llevado a pantalla, suele haber varias comparaciones, ¿qué opinan de las diferencias que hay entre la adaptación que hizo Serrano y la novela original?
Cecilia: "Serrano maneja una gran narración cinematográfica, simplificó muchas cosas. Cuando Rosa Montero leyó el guión dijo, 'lo que más me gustó es lo que yo no escribí'. Creo que Toño fue tan inteligente y tan sensible como para subrayar las posibilidades cinematográficas de la novela y no entrar en la parte literaria. Yo no soy autora pero me sentí muy identificada con la adaptación de Toño y la amplificación del personaje de Lucía y todo lo que le agregó".
Kuno: "Leí la novela desde que me enteré de esto y en Madrid me quedé de ver con Rosita Montero y comenté con ella que es uno de esos libros que empiezas y te lo acabas rapidísimo sin darte cuenta, porque es interesante y la historia padre. Yo creo que la película es una historia original, no creo que sea la novela en película. Es decir, sí está adaptado del libro de Rosa Montero, pero es la propia visión de Antonio Serrano. Ojalá y ése sea el sentimiento para la gente que ya leyó el libro y ahora va a ver la película".
¿Cómo describirían a sus personajes?
Cecilia: Lucía es una mujer en la mitad de su vida que replantea su existencia. Aunque tú no lo quieras, cuando estás metida en el cuerpo de otra persona, de un personaje ajeno, te das cuenta de que tiene muchos contactos contigo en aspectos que ni siquiera conocías de ti. Para mí hubo una especie de revelación de cosas, como todo lo que tiene que ver con lo de la mitad de la vida. Me identifiqué con ella en el aspecto de su valentía al aceptar en un momento dado, que hay que mirar la vida con otros ojos y arriesgarse a perderlo todo. En general, se aprende que lo que hay detrás del 'perderlo todo' es simplemente un nuevo mundo que aparece".
Kuno: Adrián es pura pasión y está en busca de eso, él se emboba y vive el presente, lo demás no lo calcula ni lo prepara. Ve a Lucía como un ángel desde el primer momento, se apasiona y cree que es el amor de su vida. A partir de entonces vive para eso y ahí viene el conflicto fuerte, porque el amor le llega de trancazo y a final de cuentas... bueno, ya verán lo que pasa. Simplemente aprende. Él cree que sabe cosas que no sabe, así que termina entendiendo más de la vida y madura. No se queda igual que como empezó, sino que la historia lo cambia".
¿Ustedes dieron alguna sugerencia para la recreación de sus personajes?
Cecilia: No hablaría de sugerencias, yo creo que trabajamos juntos y muy bien. Toño es un director de actores increíble y una persona maravillosa, muy confiable. Es súper entregado y riguroso con su trabajo, de hecho, te cuida más de lo que te cuidarías tú mismo en pantalla".
Kuno: Mi personaje tocaba la gaita, y hablando con Antonio salió que yo tocaba el violín, así que lo adaptamos. Además, propuse escribir los compases porque sentí que así lo hacía más mío. Entonces me aventé con mi pésimo solfeo y contrapunto, pero sentí que los escribió Adrián para Lucía. Espero que haya salido bien, a Antonio le gustó. Además fue con mi propio violín, fue algo muy íntimo".
¿Cómo describirían a Félix, el personaje que cierra el triángulo entre ustedes?
Cecilia: "Tanto Félix como Adrián forman con Lucía un muy buen tríptico: Félix casi al final de su vida, Adrián casi al principio y Lucía a la mitad. Es una buena aventura para subir juntos. Félix da serenidad para no tener miedo y Adrián simplemente acompaña y le enseña a Lucía que ese momento por el que pasa puede ser el principio de algo".
Kuno: "Al principio Félix es como un rival para Adrián, después es un amigo, hay identificación por la soledad que los une, le aprende, es su apoyo y van cambiando sus sentimientos respecto a él conforme pasa la película".
Kuno, ésta fue tu primera vez en cine. Cecilia, ésta fue tu primera vez trabajando en México, ¿cómo fue la experiencia?
Cecilia: "Me encantó México, siempre tuve un buen presentimiento sobre venir a trabajar acá. La gente fue muy amable y me sentí adaptada inmediatamente. Estuve como en casa, incluso me traje a mi hijo y él también estuvo feliz. Terminó hablando casi como mexicano".
Kuno: "Increíble, fue un aprendizaje tremendo, algo nuevo, responsabilidad, disfrute, fue padrisísisisimo y pues es que fue mi primera vez. Además hicimos cosas diferentes que nunca se habían hecho en otras películas. Trabajé con gente totalmente nueva para mí. Me gusta que el proyecto haya sido preparado tan minuciosamente. Estoy muy feliz, muy contento, en una nueva etapa de mi trabajo y estoy tratando de hacerlo lo mejor que puedo. Tengo mucha fe en esta película porque la historia es muy buena, le va a hacer bien al cine mexicano. Está respaldada por una buena actriz, otro buen actor como Carlos, un muy buen director y una magnífica producción por parte de Argos, Titán y Lola Films. Me daría mucho gusto que la gente la viera y lo confirmara porque deveras vale la pena".
Cecilia, tú antes trabajaste con Gael García Bernal, joven y mexicano también, para la película Vidas Privadas. ¿Cómo fue trabajar con él y después con Kuno?
Cecilia: "Los dos son actores muy interesantes. La experiencia con ambos fue muy enriquecedora, son muy jóvenes y se supone que ellos aprenden de los que tienen más conocimientos, pero no creo que sea así, yo creo que la frescura que tienen es maravillosa".
¿Qué sintieron cuando vieron la película terminada?
Cecilia: "Me distancié de mí misma y de mi trabajo, y desde que empezó hasta que terminó me puse a llorar, fue algo que me emocionó mucho. Es una comedia dramática con un trasfondo muy doloroso, de una mujer que está en una bisagra en su vida y todo lo que tiene de humor es maravilloso".
Kuno: "Me sentí muy nervioso, es una sensación nueva para mí haber trabajado hace un año y ver hasta ahora lo que hice ya hace un rato. Antes trabajaba y me veía enseguida, así que me emocioné mucho".
¿Cuáles son sus expectativas?
Cecilia: "Están cumplidas. Para mí la película termina cuando es el último día de rodaje y luego por supuesto me encantaría que la viera mucha gente y que les gustara. Son muy modestas mis expectativas como verás, simplemente quiero que el espectador capte la alegría con la que todo el equipo trabajamos".
Kuno: "El resultado no depende de mí, dependía de mí en el momento en el que yo estaba en el set filmando, pero hasta ahí llega mi mano. Después es la decisión de la gente, el espectador es el que convierte la película en lo que quiere. Yo confío en que el resultado va a ser muy bueno, simplemente por lógica, porque el guión es muy padre y les va a gustar. Pero al final de cuentas el público decide y espero en Dios que lo que va a pasar es que la van a ir a ver muchas veces".
¿Cómo recomendarían La Hija del Caníbal al público?
Cecilia: "Yo soy muy mala publicista, pero les puedo decir lo que me pasó a mí. Me parece muy honesta, muy divertida y a la vez muy generacional y no solamente en relación a la mujer, sino a lo que se supone que es la mitad de la vida".
Kuno: "Como un chavo más que la vio en el cine y que le pareció que está buena. Se van a divertir, se van a emocionar. Es una de esas películas que tiene como de todo, pasan muchas cosas. Está padre, te va a dejar pensando y además te va a divertir y a atrapar. Cumple con su cometido de distraerte por dos horas y llevarte un rato de paseo".