Me gustan estas palabras de T. Petkopff : : UUUy qué miedo!!! mi Comandante en jefe
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Lunes 20 de Febrero de 2006 | Tal Cual/1
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¡¡¡Uuuy, qué miedo!!!
Chávez está “estudiando” la posibilidad de reformar la Constitución para mandar hasta que el cuerpo le aguante. La condición para cumplir esa amenaza sería que no participaran candidatos de la oposición en diciembre y lo dejaran corriendo solo. Lo cual, desde luego y por descontado, según esa lógica ya francamente idiota que ve hasta en un banal paro de transportistas una “maniobra del imperialismo”, sería también una jugada del imperio. Déjese de hipocresías y tire de una vez su “rabo ‘e cochino” para reformar la Constitución. Eso es lo que ha querido siempre y hace rato que anda buscando el argumento para consagrar la presidencia vitalicia. ¡Déjese de tanto aguaje y échele bolas de una vez! Ya veremos los venezolanos cómo respondemos a esa iniciativa tiránica.
Si Chávez piensa eso, pues aborte esa “maniobra del imperialismo&# 8221; quitándole el oxígeno al que sería el argumento para retirar la o las candidaturas de oposición: el sistema electoral y el CNE. Ejerza su influencia el Presidente para que el CNE a designarse sea y parezca honesto, contribuya a poner negro sobre blanco las condiciones electorales —buena parte de las cuales, por cierto, se adelantaron entre el CNE y los partidos opositores antes de las elecciones parlamentarias y deberían ser ratificadas ahora, por escrito, con el CNE, para llevar a término lo que se adelantó antes del 4D pasado. Chávez puede estar seguro de que si nos salen con un CNE que sea una suerte de clon del actual y de que no habrá auditoría de las máquinas ni supresión de las captahuellas ni publicación del REP ni conteo manual de las papeletas y se mantiene el grosero ventajismo actual, sería muy cuesta arriba participar en un proceso electoral que presentaría los mismos vicios y def ectos que ya detectaron e hicieron públicos tanto la OEA como la Unión Europea. En esas condiciones no participar no tendría nada que ver con el imperialismo ni con el golpismo sino con la muy humana decisión de no portarse como imbéciles ni prestarse para una pantomima. Si Chávez quiere competencia, juegue limpio. No tenga miedo ni “blinde” su esfuerzo electoral con trampas. Si tan seguro se cree de los diez millones de votos, pues búsquelos en buena lid. No se ampare en un umpire vendido ni en bolas de saliva ni cambie las reglas en cada entrada. Juegue limpio para ver si es verdad que el país acompaña tanta ineficiencia, tanta corrupción, tanta boconería, tanto ventajismo, tanta discriminación y sectarismo, tanta pobreza.
Lo más risible es que Chávez considera las cosas que dijo como “una lección de verdadera política”. Tal vez cree que esas trivialidades continuistas son dignas del genio de Maquiavelo o Napoleón. Bájese de esa nube, “comandante en jefe”. A un tipo tan particularmente mediocre como Pérez Jiménez también se le ocurrió la misma idea. No le fue bien, por cierto.
Lunes 20 de Febrero de 2006 | Tal Cual/1
TalCual
Chávez está “estudiando” la posibilidad de reformar la Constitución para mandar hasta que el cuerpo le aguante. La condición para cumplir esa amenaza sería que no participaran candidatos de la oposición en diciembre y lo dejaran corriendo solo. Lo cual, desde luego y por descontado, según esa lógica ya francamente idiota que ve hasta en un banal paro de transportistas una “maniobra del imperialismo”, sería también una jugada del imperio. Déjese de hipocresías y tire de una vez su “rabo ‘e cochino” para reformar la Constitución. Eso es lo que ha querido siempre y hace rato que anda buscando el argumento para consagrar la presidencia vitalicia. ¡Déjese de tanto aguaje y échele bolas de una vez! Ya veremos los venezolanos cómo respondemos a esa iniciativa tiránica.
Si Chávez piensa eso, pues aborte esa “maniobra del imperialismo&# 8221; quitándole el oxígeno al que sería el argumento para retirar la o las candidaturas de oposición: el sistema electoral y el CNE. Ejerza su influencia el Presidente para que el CNE a designarse sea y parezca honesto, contribuya a poner negro sobre blanco las condiciones electorales —buena parte de las cuales, por cierto, se adelantaron entre el CNE y los partidos opositores antes de las elecciones parlamentarias y deberían ser ratificadas ahora, por escrito, con el CNE, para llevar a término lo que se adelantó antes del 4D pasado. Chávez puede estar seguro de que si nos salen con un CNE que sea una suerte de clon del actual y de que no habrá auditoría de las máquinas ni supresión de las captahuellas ni publicación del REP ni conteo manual de las papeletas y se mantiene el grosero ventajismo actual, sería muy cuesta arriba participar en un proceso electoral que presentaría los mismos vicios y def ectos que ya detectaron e hicieron públicos tanto la OEA como la Unión Europea. En esas condiciones no participar no tendría nada que ver con el imperialismo ni con el golpismo sino con la muy humana decisión de no portarse como imbéciles ni prestarse para una pantomima. Si Chávez quiere competencia, juegue limpio. No tenga miedo ni “blinde” su esfuerzo electoral con trampas. Si tan seguro se cree de los diez millones de votos, pues búsquelos en buena lid. No se ampare en un umpire vendido ni en bolas de saliva ni cambie las reglas en cada entrada. Juegue limpio para ver si es verdad que el país acompaña tanta ineficiencia, tanta corrupción, tanta boconería, tanto ventajismo, tanta discriminación y sectarismo, tanta pobreza.
Lo más risible es que Chávez considera las cosas que dijo como “una lección de verdadera política”. Tal vez cree que esas trivialidades continuistas son dignas del genio de Maquiavelo o Napoleón. Bájese de esa nube, “comandante en jefe”. A un tipo tan particularmente mediocre como Pérez Jiménez también se le ocurrió la misma idea. No le fue bien, por cierto.
