Weblog von Patricia Wegenast

Mar 16, 2007 at 10:36 o\clock

EL DESASTRE TURISTICO EN VENEZUELA. LUGAR 99 DE 124

by: Venezuela   Keywords: Venezuela, Chavez, turismo

El Desastre Turístico Venezolano.. Lugar 99 de 124 paises  

El turismo en Venezuela

DESDE LECHERÍA.- Recientemente el Foro Económico Mundial realizó por primera vez un ranking sobre la competitividad turística de 124 países del mundo entero. Para la elaboración de dicho ranking se analizaron diferentes aspectos de orden tanto económicos como sociales e infraestructura, como lo son normas medioambientales, la seguridad, la salud, la calidad del transporte aéreo y terrestre, el desarrollo de las infraestructuras de información y comunicación, la competitividad de los precios, el capital humano, los recursos naturales y culturales. Venezuela ocupó la posición número 99 de dicho ranking, siendo una de las naciones peor valoradas de toda Latinoamérica.

Países como Ecuador (ocupó el puesto 97), Perú (81), Nicaragua (89), Honduras (87), El Salvador (77), Colombia (72), Guatemala (69), Argentina (64) se encuentran en mejor posición que nuestra patria, y a nivel regional sólo superamos a Guyana (100), Bolivia (109) y Paraguay (111).

Dentro de los aspectos que influyeron en la baja clasificación de Venezuela destacan la atención al turista (lugar 123 de 124), seguridad (123 de 124), condiciones para atraer inversión directa (120 de 124), derechos de propiedad (123 de 124), esfuerzo para reducir riesgos de pandemias (121 de 124), entre otras categorías. Cabe destacar las calificaciones obtenidas en protección de los recursos naturales y culturales, precios de la gasolina y asistencia a la educación primaria, donde figuramos en el primer lugar.

Debemos tratar de ser objetivos a la hora de analizar nuestros problemas tanto de infraestructura como de competitividad en el área turística, y darnos cuenta de que a pesar de los grandes atractivos naturales que existen en Venezuela no estamos siquiera cerca de ser una potencia turística.

En este sentido es importante ir construyendo un verdadero aparato turístico desde adentro hacia afuera, haciendo énfasis en las vías de comunicación, aeropuertos y medios de transporte masivos, fortaleciendo primero el turismo interno a nuevos destinos, para posteriormente abrir nuevos espacios en el turismo internacional, sobre todo con un verdadero programa de promoción de Venezuela como exótico destino turístico en medios de comunicación internacionales.

El desarrollo turístico es una responsabilidad económica del Estado venezolano ya que nuestros atractivos naturales son junto con el petróleo nuestro mejor recurso natural, y si se hace el suficiente énfasis en este desarrollo podría convertirse incluso en la segunda gran fuente de ingresos para la nación, y un punto fuerte en la tan necesaria diversificación económica.

La empresa privada debe ser uno de los pilares fundamentales de este nuevo modelo turístico, puesto que es imposible para el Estado construir por sí mismo una gran infraestructura hotelera y de comercios, pero es su deber fomentar la inversión en este sector, atraer el capital tanto extranjero como local, y proporcionar a los inversores las condiciones adecuadas para que se sientan seguros.

Es hora de entender que un discurso político agresivo e incendiario, que apoye y deje entrever el comienzo de un proceso de estatizaciones no hace más que ahuyentar a los posibles inversionistas, de esta manera estancándonos aún más.

La solución pasa por mejorar nuestra infraestructura para después mediante una agresiva política de marketing a nivel internacional atraer inversiones y turistas.

Es sólo una cuestión de saber vender a Venezuela como el paraíso natural que es.

romulor@gmail.com

Rómulo Ruiz Sandoval

Mar 16, 2007 at 10:30 o\clock

Patria y muerte. Tal Cual

by: Venezuela   Keywords: Tal, Cual, Chavez, Venezuela

PATRIA Y MUERTE



  Teodoro Petkoff



 
Sugería en estos días una señora, en una asamblea de ciudadanos, que la irrefrenable delincuencia que azota a los venezolanos es un plan del gobierno para “ahuyentar” del país a sus sectores más pudientes. Nunca deja de sorprender que aún haya gente con tales gríngolas en el cerebro, que todavía no sea capaz de orientarse en la sociedad en la cual le ha tocado vivir y que persista en sostener imperturbablemente que el país se acaba en los linderos de su “urbanización”.

El hampa es un problema terrible, que afecta, sin duda, a todos los sectores del país, pero donde golpea con mayor saña, donde es más destructiva, es precisamente en las barriadas populares, donde habitan millones de venezolanos que bien poca posibilidad tienen de irse del país.

Es en los “barrios” donde se producen casi todos los asesinatos que casi diariamente llenan de luto los hogares populares. Son los conductores de busetas y taxis las víctimas preferidas de los atracadores, no sólo para robarlos sino para matarlos. Es en los barrios donde tienen lugar continuamente las balaceras entre bandas delictivas, que con sobrecogedora frecuencia dejan entre sus víctimas a niños y niñas atrapadas en el cruce de disparos. Los centros principales de la buhonería de la droga se encuentran en los barrios y es en ellos donde reinan los capos de las mafias distribuidoras. Son los transportistas públicos quienes con trágica frecuencia trancan autopistas y avenidas para hacer oír su queja y su reclamo. Es la gente de “Los Erasos” la que se ve obligada a coger la calle para reclamar la indefensión en la que se encuentra. Las cárceles están llenas de hombres provenientes en casi su totalidad de los barrios. En definitiva, es el país de los pobres el que sufre con mayor dureza la implacable acción de la delincuencia organizada. Es una paradoja, pero como circula más dinero en los barrios, por la vía de las misiones, también han aumentado allí los atracos.

Es equivocado el diagnóstico que quiere ver en la incontrolable delincuencia un “plan” del gobierno para que la clase media se vaya del país. Esa hampa con el moño suelto no es sino la más dramática evidencia de la infinita incapacidad de este gobierno, de su inconmensurable ineptitud, de su atronadora ineficacia. La delincuencia ha desbordado en Venezuela todos los estándares internacionales, haciendo del nuestro uno de los países más violentos del mundo, con índices de homicidios por cada cien mil habitantes que se acercan incluso a los de países en guerra. Pero sería atribuirle al gobierno méritos que no tiene si fuera capaz de diseñar y llevar a cabo un plan tan eficaz para ahuyentar gente.

No, la verdad es que la delincuencia hace de las suyas porque este gobierno no sirve para nada. Se lo come la ineficacia y la corrupción. ¿Hace cuántos meses está trabajando una fulana comisión presidencial para diagnosticar el mal y proponer soluciones?
¿Le han parado alguna bola? ¿Se ha tomado alguna medida? Todo se les va en palabrería. Cero acción. La mitad del personal policial está dedicado a cuidarle las espaldas a cuanto pendejo tiene un cargo público. Las caravanas policiales que acompañan a los capos son una bofetada permanente a ese pueblo desamparado y atemorizado que vive bajo la ley de la selva en los barrios. En este ámbito, el fracaso del gobierno es más estruendoso que en ningún otro.