Weblog von Patricia Wegenast

Mar 8, 2007 at 16:23 o\clock

Venezuela y la CIDH

Duro choque de acusaciones entre gobierno de Venezuela y la CIDH


Un durísimo cruce de acusaciones se produjo este miércoles durante una
audiencia solicitada por Venezuela a la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (CIDH), cuando Caracas acusó de "mala fe", de "parcialidad" y de
"tergiversar" informaciones a este organismo, que señala al gobierno de Hugo
Chávez de no permitirle visitar el país.
  En una tensa audiencia abierta al público en el marco del 127 período de
sesiones de la CIDH, Germán Saltrón, representante de Venezuela para los
Derechos Humanos, sostuvo que su gobierno no puede presumir la buena fe de
la Comisión a la que acusó de "tergiversar" informaciones sobre el respeto a
los derechos humanos en el país.
  Es la "primera vez que escucho en una audiencia de la Comisión
señalamientos tan fuertes contra la Comisión Interamericana. Nadie hasta
ahora ha tratado así a la Comisión Interamericana que yo sepa y me pregunto
por qué el gobierno actual de Venezuela trata así a la Comisión
Interamericana", enfatizó en respuesta el presidente del organismo
dependiente de la OEA, Florentín Meléndez.
  El titular de esta Comisión encargada de verificar las condiciones de
respeto a los derechos humanos en el continente, protestó asimismo la "falta
de respeto a un órgano principal de la OEA y a siete personas" que la
integran.
  Meléndez recordó que Chávez trató a los integrantes de la CIDH de "eunucos
intelectuales", y exhortó a Venezuela a que brinde un "trato respetuoso" al
organismo y que "cumpla con sus obligaciones internacionales" y permita una
visita del relator encargado de Venezuela en la Comisión.
  "Me extraña que se vengan a cuestionar las facultades constitucionales que
tiene la Comisión" en función de la Carta de la OEA para realizar visitas a
los países miembros de la organización, insistió Meléndez.
  La CIDH denuncia "falta de voluntad" política de Venezuela para permitir
una visita de sus miembros al país.
  Paulo Sergio Pinheiro, relator de la Comisión para Venezuela, sostuvo que
"acusar a un interlocutor de mala fe no es señal de cooperación", pidió que
Caracas retire ese señalamiento, y además que se le permita viajar al país.
  "Voy a terminar mi mandato aquí y no voy a visitar Venezuela", dijo.
  Meléndez de su lado sostuvo que "la tendencia en el continente es de
apertura, de voluntad política de los Estados" y pidió "que se manifieste
públicamente la voluntad política" de Caracas de permitir la concurrencia de
la CIDH a territorio venezolano.
  "Me extraña que digan que es la primera vez que Venezuela hace esos
pronunciamientos", replicó el representante venezolano en la audiencia,
solicitada por Caracas para dar cuenta de la situación de los derechos
humanos en el país.
"Eso me indica que ustedes no leen observaciones que Venezuela presenta a
los informes preparados por ustedes", lanzó.
  "Estamos dispuestos siempre a venir aquí a aclarar todas situaciones
presuntas de violación de derechos humanos pero siempre y cuando esta
comisión actúe con la objetividad del caso", insistió Saltrón. "(Estamos)
dispuestos siempre a ser revisados y observados pero por favor queremos que
sean objetivos en los señalamientos", insistió el funcionario.
  En declaraciones a la prensa, consultado sobre la posibilidad de que
Venezuela habilite una visita de la CIDH, Saltrón manifestó: sería posible
"siempre y cuando nos pongamos de acuerdo con la Comisión sobre en qué
consiste la visita y en qué condiciones se va a hacer esa visita porque
nosotros somos un Estado soberano".
  También dijo que su país no retirará, como solicitó la CIDH durante la
audiencia, las acusaciones de "mala fe" en la actuación del organismo.
  "En absoluto, es que lo podemos perfectamente probar, de que hay
parcialidad de parte de la Comisión cuando se analiza la situación de
derechos humanos en Venezuela", insistió.
  El gobierno venezolano pide a la CIDH una "autocrítica" por "no haber
decretado una medida cautelar cuando el presidente Chávez estaba detenido
por los golpistas el 11 de abril" de 2002, cuando un golpe de Estado sacó
por 47 horas del poder el mandatario.
La CIDH de su lado, defiende los pronunciamientos que formuló con motivo del
golpe de Estado y del encarcelamiento de Chávez por parte de los opositores
que intentaron derrocar su gobierno.