El socialismo como coartada
Antonio Sánchez García A Margarita López Maya
Viernes, 26 de enero de 2007
1.-
En mayo de 1955, el congresista Rafael Díaz-Balart leyó en el Capitolio cubano un encendido discurso de protesta contra la moción que pretendía – e impuso – dictar una amnistía favorable a los participantes en el asalto al Cuartel Moncada, efectuado el 26 de julio de 1953, y en particular al responsable por la sangrienta aventura, el esposo de su hermana Mirta Díaz-Balart y abogado Fidel Castro. El argumento con que el cuñado en ejercicio y lider del Capitolio rechazó cualquier amago de amnistía fue categórico. Dijo entonces textualmente: “Fidel Castro y su grupo solamente quieren una cosa: el poder, pero el poder total, que les permita destruir definitivamente todo vestigio de Constitución y de ley en Cuba, para instaurar la más cruel, la más bárbara tiranía, una tiranía que enseñará al pueblo el verdadero significado de lo que es la tiranía, un régimen totalitario inescrupuloso, ladrón y asesino que sería muy difícil de derrocar por lo menos en veinte años.”

