http://www.eluniversal.com/2006/04/24/pol_art_24107A.shtmlANALISIS / Se visualiza un horizonte de guerra transnacional a corto plazo
Chávez y la alianza musulmana
El vínculo con Irán se acentuó en la reunión del 2000 de la OPEP en Caracas
ALBERTO GARRIDO
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
La revelación reflejada por la agencia de noticias alemana DPA de Nicolás
Maduro, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, de que en el mundo
musulmán "hay una solidaridad absoluta para enfrentar cualquier agresión que
el imperio intente contra el presidente Chávez" cobra un valor fundamental
después de que Hugo Chávez, además de reiterar una y otra vez su respaldo a
la política nuclear iraní, anunciara en Asunción del Paraguay el pasado
miércoles 19 de abril su decisión de hacer "volar" los campos petroleros "si
Estados Unidos invade a Venezuela".
El anuncio de Chávez fue realizado en el preciso instante en que el
Pentágono ha puesto en marcha en el Caribe la operación aeronaval "Sociedad
de Las Américas" con un despliegue militar de una envergadura jamás vista en
la llamada "Tercera Frontera" de Estados Unidos, que se extiende, además, a
México y Canadá.
Las declaraciones de Maduro y Chávez permiten visualizar, dentro del esquema
de "solidaridad antiimperialista" Irán-Venezuela-Cuba, un horizonte de
guerra trasnacional a corto plazo, si el conflicto bélico que se está
gestando entre la alianza Estados UnidosUnión Europea-Israel contra el
"corredor estratégico" IránSiria llega a estallar.
El eje Irán-Venezuela
Heinz Dieterich, uno de los ideólogos de la revolución bolivariana, en un
trabajo pu blicado en la página de Rebelión.org ("América Latina ante la
Crisis Mundial", 14-0905), al sostener que la región había sido colocada en
el campo de batalla de Irak decía: "Piensa (Latinoamérica) que las bombas
caerán a 10 mil kilómetros de distancia y no entiende que su propio destino
se decidirá en las próximas semanas". Para dar un ejemplo de la "delicada y
peligrosa encrucijada", Dieterich mencionaba "el eje horizontal de
acercamiento entre China, Irak, Irán y algunos países latinoamericanos,
especialmente Venezuela y Cuba".
En relación a Irak, Dieterich solamente podía referirse a la resistencia
iraquí. Más allá del error en el cálculo del tiempo en que debía aterrizar
en Latinoamérica el conflicto armado internacional, la amenaza real se
presenta ahora por el enfrentamiento entre Estados Unidos, Europa e Israel
contra Irán (y Siria).
El vínculo Venezuela-Irán comenzó a tejerse oficialmente después de la
reunión OPEP2000 realizada en Caracas, cuando la delegación persa decidió
prolongar su permanencia en la capital venezolana para discutir con el
Gobierno Nacional una serie de convenios. Apenas llegado Chávez al poder se
había anunciado la instalación de una acería en San Félix, Estado Bolívar,
con el fin de producir material ferroviario para rieles. La inversión
prevista fue de 200 millones de dólares. Los socios serían Venezuela, Irán y
China.
En marzo de 2005 Chávez y el ex Presidente de Irán, Mohamed Jatami, firmaron
en Caracas acuerdos en los sectores de petróleo, gas, petroquímica,
transporte marítimo, vivienda y agricultura. La clave del encuentro la dio
el entonces viceministro para Asia, Medio Oriente y Oceanía, William Izarra,
quien declaró que "la relación con Irán se ubica dentro de lo que es la
transferencia de tecnología".
Petróleo y energía nuclear
La más noticiosa de esas tecnologías ha sido la nuclear, que logró
establecer un eje Irán-Siria-Cuba-Venezuela, países que votaron en la AIEA
(Asociación Internacional de Energía Atómica) apoyando la posición de Irán
de enriquecer uranio "para fines pacíficos", situación que derivó en la
intervención final del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, decidido
a impedir la intención persa, aunque con distintas posturas, ya que mientras
Estados Unidos y la Unión Europea plantean soluciones de fuerza, Rusia y
China, naciones de nexos estratégicos con Irán, buscan salidas diplomáticas.
Si bien Irán ofreció su conocimiento nuclear a Venezuela, algo que fue
posteriormente desechado por ambos gobiernos, el presidente Chávez llegó a
anunciar que su gobierno deseaba desarrollar reactores nucleares "para
generación eléctrica y usos médicos" con tecnología de Argentina, Brasil e
Irán, proyecto que se congeló bajo la respuesta de hielo de los dos
gobiernos suramericanos.
Hasta ahora el nudo más importante de la relación entre Irán y Venezuela ha
sido el petrolero. Irán es el segundo productor mundial de crudo y Venezuela
le envía a Estados Unidos un millón y medio de barriles diarios, además de
poseer las reservas más importantes del planeta. Uno de los temores de
Estados Unidos ha sido que Venezuela triangule con Irán la colocación de
petróleo en dirección a China e India.
El nexo Venezuela-Irán se produce igualmente en el campo financiero. Ambos
países se han planteado girar de los petrodólares hacia los petroeuros.
La televisora Al Jazeera describe esta jugada estratégica de la siguiente
manera: "Al unir fuerzas en un movimiento que espera impartir un fuerte
golpe a la economía de Estados Unidos, Irán y Venezuela están comprometiendo
y creando una excelente oportunidad para que otros Estados cambien la
tenencia de divisas de dólares a euros u otras monedas"
htpp://aljazeera.com/me.asp?service_ID=10610 (citado por Franz J.T.Lee,
"¿Por qué Irán y Venezuela deben contar con un ataque militar preventivo por
parte de los Estados Unidos?", 23-03-06).
Si bien Chávez ha declarado que "hará volar" los campos petroleros si
Estados Unidos ataca a Venezuela, Irán ha reiterado que no cortará su
suministro energético en caso de que ocurra el conflicto bélico, buscando el
respaldo o la neutralidad de China y Rusia, ya que ambos países tienen
acuerdos estratégicos con los persas en esa materia. Pero ambos gobiernos
han declarado que todavía el costo del oro negro, pese a batir todos los
límites históricos, no ha llegado a su verdadero valor.
La asimetría militar
En el aspecto bélico no hay complementariedad a la vista. Mientras Venezuela
planifica una guerra asimétrica basada en la Guardia Territorial (milicia
cívico-militar inorgánica), Irán tiene un ejército regular de más de 800 mil
efectivos, el más fuerte de Medio Oriente. Pero también posee un notable
equipamiento de misiles, además de una larga experiencia guerrera, cuya
última expresión fue la contienda con Irak.
Cabe recordar que Irán resistió durante 7 años esa guerra, en la que Irak
estaba apoyado por Estados Unidos, algunos países de Europa y varios de sus
pares árabes.
La atención sobre el destino del poderío misilístico de Irán condujo a
"fuentes de inteligencia" de Estados Unidos a permitir que se filtrara "un
acuerdo secreto entre los gobiernos de Irán y Venezuela en materia de
suministro de armas nucleares hacia Venezuela y Cuba.
El transporte de los misiles se haría en tanqueros petroleros para burlar
los satélites espías y aviones con equipos especiales de Estados Unidos"
(2001, Jesús Eduardo Brando, "Misiles de Irán para Venezuela", 18-04-06).
Más allá del airado desmentido del canciller Alí Rodríguez sobre el
contenido de la información, es casi imposible no asociar con el "caso Irán"
el sorprendente despliegue naval bélico de Estados Unidos y de la OTAN en el
Caribe, precisamente cuando ha comenzado la cuenta regresiva para que Irán
desista de sus planes nucleares en el Consejo de Seguridad de la
Organización de las Naciones Unidas (ONU), so pena de que Estados Unidos, la
Unión Europea e Israel inicien contra Irán una guerra de alcances
impredecibles, especialmente cuando los analistas militares dan por
descontado la utilización de bombas nucleares "tácticas" por parte de la
alianza antiiraní y de miles de mártires por el lado persa, que ya tendrían
29 objetivos localizados (Hassan Abbasi, director del Centro de Estudios
Estratégicos Doctrinales de los Guardianes de la Revolución, en The Sunday
Times, 16-04-06).
La tercera frontera
La respuesta de Estados Unidos a su temor sobre la posibilidad de un eje
militar Irán-Venezuela-Cuba tiene mucho que ver con la combinación de
ejercicios en aguas del Caribe compatibles cronológicamente con la esperada
decisión del Consejo de Seguridad sobre Irán.
Allí, en el Caribe, confluyen, durante abril y mayo, "Fuerzas de Tarea" para
enfrentar "amenazas convencionales y no convencionales", como las definiera
el jefe del Comando Sur, Bantz Craddock. En este caso se trata del mayor
despliegue aeronaval ("Sociedad de Las Américas") visto desde la llamada
"Crisis de Octubre" o "Crisis de los Misiles", que casi ocasionó la Tercera
Gran Guerra (Estados UnidosURSS) durante 1962.
Al "ejercicio" dirigido por el Comando Sur se debe incorporar otro, también
en el Caribe (con base en Curazao), llamado "Joint Caribbean Lion" (Holanda,
Bélgica, Canadá, Francia y Estados Unidos. Las maniobras de guerra coinciden
con las declaraciones del primer ministro de Holanda, Henk Kamp, acusando al
gobierno de Chávez de "mostrar ambición por esos pequeños territorios
situados al norte de las costas venezolanas y que forman parte del Reino de
Holanda".
Acaba de finalizar un ejercicio similar en Jamaica ("Vientos Alisios"),
dirigido por las Armadas de Estados Unidos e Inglaterra, escoltados por 2
mil militares y policías de 18 países de Centroamérica y el Caribe y se
desarrolla una operación de "Nuevos Horizontes" (República Dominicana), en
el cual se dio el caso de que el embajador de Estados Unidos en ese país,
Hans Hertell, fue acompañado por el jefe de la Marina de Guerra de República
Dominicana, César De Windt Ruiz, para dar la bienvenida al comandante del
USS Scout, destructor que navegó hacia esas costas para desarrollar tareas
asistenciales.
Para que no queden dudas hacia dónde se dirige la marcha militar, según
informa el diario norteamericano USA Today, el día 18 de julio miembros del
Congreso y del alto gobierno de Estados Unidos participarán en maniobras
patrocinadas por el Pentágono "en el marco de una eventual crisis con Irán".
Las desafiantes palabras de Nicolás Maduro, asegurando que Chávez contará
con el apoyo de muchos países musulmanes ante una hipotética agresión del
imperio estadounidense instalan a Venezuela en el mapa de la guerra por
venir. A menos que ocurra un milagro que le cambie el rumbo a la Historia.