Diario La Vanguardia de Espana. Chavez radicaliza....
Chávez radicaliza su política con la expropiación de fincas y algunas empresas
JOAQUIM IBARZ - La vanguardia, España.
Jueves, 29 de septiembre de 2005
El presidente Chávez está radicalizando la revolución bolivariana con la expropiación de fincas y de algunas empresas industriales. Los empresarios venezolanos temen que éste sea el primer paso para acabar con la propiedad privada, eliminando de ese modo potenciales focos de oposición, como ya ocurrió en la Cuba de Fidel Castro.
La revolución bolivariana que impulsa el presidente venezolano, Hugo Chávez, apretó el acelerador al radicalizar la expropiación de tierras y de algunas empresas industriales. Seis años después de llegar al poder, Chávez profundiza su determinación de implantar "el socialismo del siglo XXI" y ha dicho que la polémica ley de Tierras es el "salto adelante" que abre el camino a la "guerra al latifundio".
Mientras Chávez acumula poder y sus opositores siguen desarticulados, se acelera el ritmo de la reforma revolucionaria. Este 20 de septiembre, las palabras de Chávez en Ciudad Guayana no dejaron dudas sobre que su objetivo central es aplastar al sector privado de la economía. El presidente exhortó a gobernadores y alcaldes a extremar la vigilancia sobre los terrenos urbanos y fábricas en desuso en las ciudades, y les recordó las facultades que tienen para expropiarlos. Para rematar, dijo que "se les expropia y se les paga; es muy fácil".
En un paso más en su plan de intervenir empresas y haciendas, Chávez expropió una planta de silos de la empresa Polar, el principal grupo agroalimentario del país. La medida tuvo lugar un día después de que se anunciara el reparto de las tierras de una hacienda de 8.500 hectáreas, lo que tensó el clima político y provocó marchas y protestas en Caracas y otras ciudades.
La ofensiva con apoyo militar contra los dueños de grandes fincas no sólo marca el inicio de una nueva etapa en la llamada revolución bolivariana, sino que también parece un intento de repetir el proceso de debilitamiento de la propiedad privada para eliminar potenciales focos de oposición, como ocurrió en Cuba una vez Fidel Castro se afianzó en el poder. Las confiscaciones y el aumento indiscriminado de la ocupación de terrenos aumenta el temor de los empresarios a que el Estado se vaya adueñando de todas las propiedades productivas.
En las últimas semanas se ha producido una oleada de ocupaciones, que encendió las alarmas entre los venezolanos, pues tanto el alcance de los decretos - no muy claros en términos de duración y procedimiento- y la permisividad en torno a las invasiones, hacen temer que el "plan de reordenamiento de tierras" agudice la inseguridad jurídica sobre la propiedad rural y urbana. El propio Chávez dijo el pasado viernes: "Alcaldes estén pendientes, si ven un terreno, un patio, una casa, un apartamento vacío, hay que confiscarlo. Qué es eso de tener dos o tres carros, dos o tres casas, casas en la playa, en la montaña, pues les quitan dos, con una tienen suficiente".
"Aquí se manifiesta un nuevo modelo de transformación revolucionaria. Primero la liquidación de las instituciones y del pasado político, y ahora la transferencia de las propiedades", dijo el profesor Luis Salamanca, director del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Parecía que ese monumento a la adulancia que fue la edición de VEA dedicada al medio cupón de Chávez sería insuperable. Pero esta iniciativa del Ministerio de Comunicación e Información (Minci), a cargo de Andrés Izarra, de lanzar la candidatura del Presidente para el Premio Nobel de la Paz deja a Guillermo García Ponce casi como un detractor de Yo el Supremo. Ayer apareció en la página digital de ese ministerio esta sublime, esta portentosa joya de la jaladera: ¡El Nobel de la Paz para Hugo Chávez! Un breve texto informa que “nosotros”, es decir los venezolanos, “ofrecemos a la humanidad” esta iniciativa, para la cual se solicita apoyo, que sería dado mediante voto electrónico a través de la propia página digital del Minci. Por supuesto, aquí no habrá el riesgo de firmas planas ni máquinas cazahuellas.
Lo bolivariano y patriótico, sin embargo, en la lectura chavista del pasado, no es la defensa de la propiedad. En la Venezuela de hoy se ha impuesto el criterio del marxismo vulgar, de acuerdo con el cual el origen de todos los males se encuentra en ella. Todos los males que no se deban al imperialismo, se entiende, aunque el fundamento del imperialismo sea, cómo no, la propiedad. Mucho antes de constatar con amargura que la emigración era el único destino de los hispanoamericanos lúcidos y decentes, en 1814, Bolívar había recomendado huir del país "donde uno solo ejerza todos los poderes", porque "es un país de esclavos".

Lo primero fue esa queja de que él no va a estar para celebrar las metas de la Cumbre del Milenio, porque serán para el 2100 y el 2215; es verdad, tiene razón, vamos a quedar muy pocos. Hombre, Don Chávez, ¿no le parece poco serio perderse dos párrafos de su discurso en semejante tonteria? Si es que la mayoría de los que estaban allí, no le entendieron el chiste; sabrá Dios además como lo tradujeron a algunos de esos idiomas asiáticos, árabes u orientales; que le quedo de un mal, que ni le cuento. Muchos deben haber pensado, que usted hablaba en serio. Y de allí en adelante, o lo tomaron por loco o paso usted a la historia como el mandatario más chistoso desde aquella vez que Kruschev se saco un zapato y anduvo a taconazos encima de la mesa. ¡Que eso no se hace, eh!
Pero sin duda en disparo de más largo alcance, debe haber pensado usted, fue eso de las propuestas para reformar la ONU. Caramba Don Chávez, eso de aumentar el Consejo de Seguridad y el tema del veto, ya tiene tiempo rodando por allí. Lo que si es nuevo, pero incomprensible, es eso de que usted quiere más transparencia, mas democracia, más inclusión y al mismo tiempo fortalecer el papel del Secretario General. ¡Vamos!, es que eso solo se le puede ocurrir a usted, que esta acostumbrado a centralizar, a tomar todas las decisiones, a ordenar, a mandar y ser obedecido sin chistar. ¿Después de que se queja de que le digan autócrata y autoritario? ¿En que cabeza cabe que es compatible más democracia, mas transparencia, mas inclusión, con la idea de fortalecer la autoridad de UNA persona?
