Surprises

Apr 10, 2007 at 21:48 o\clock

La Verdadera Entrevista

La Entrevista Publicada

 

 

 http://www.lagaceta.com.ar/vernotasup.asp?id_suplemento=3&id_nota_suplemento=10271 

 

 

La Verdadera Entrevista 

 

 

Nombre: David Comedi

Profesión: Doctor en Física

Cargo: Investigador Independiente de la Carrera del Investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET)

Lugar de Trabajo: Laboratorio de Física del Sólido (LAFISO), Departamento de Física, Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología, Universidad Nacional de Tucumán.


¿Cómo es su especialidad y por qué se fue al exterior, dónde estuvo y cuánto
tiempo?
 

Soy investigador y docente, doctor en Física, trabajo en investigación en el campo de la Física de materiales, más específicamente en nanociencia y nanotecnología de semiconductores (materiales muy útiles en microelectrónica, fotónica, células solares, electroquímica y otras aplicaciones). Realizo experimentos que nos ayudan a entender mejor las leyes físicas que gobiernan el comportamiento de los semiconductores cuando sus dimensiones (o tamaño) son reducidas a la escala nanométrica (o sea, una millonésima de un milímetro).

Me fui de Tucumán a Israel en el año 1979 por motivos ideológicos, no económicos, y me fui apenas terminé la escuela secundaria en Tucumán. En Israel estudié Física en el TECHNION (Instituto Tecnológico de Israel) y conseguí una beca de ese mismo instituto para continuar especializándome en Física de semiconductores durante la maestría y posteriormente también el doctorado. En total, estuve en Israel casi 11 años. En seguida fui invitado por la Universidad McMaster, en Hamilton, Canadá, para realizar un trabajo de post-doctorado en nanoestructuras de semiconductores, con una beca de esa universidad por 3 años. Al final de ese período, en 1993, mi esposa y yo quisimos regresar a Argentina.  Pero en esa época había muy pocos o nada de puestos de trabajo en ciencia y, además, los científicos recibían salarios demasiado bajos. Así fue como decidí aceptar una oferta de trabajo en Brasil, que era lo más cerca de Argentina que encontramos. Me incorporé como investigador y después como profesor universitario al Departamento de Física de la Universidad Estatal de Campinas, UNICAMP, Estado de Sao Paulo. Allí trabajé en investigación y docencia durante 11 años.  

¿Qué diferencias hay entre las condiciones de trabajo y posibilidades de
desarrollo profesional que encontró aquí y en el exterior?

Puedo hablar de mi experiencia personal en Israel, Canadá y Brasil. Los tres son países que han invertido pesadamente en ciencia, especialmente en la ciencia aplicada a la tecnología. Lo que he visto allí que se da (todavía) en mayor escala de lo que ocurre aquí, son principalmente tres cosas: 1) diversidad de mecanismos de financiación de la investigación, 2) dinamismo, continuidad, previsibilidad y diligencia en los procesos de evaluación de proyectos de investigación y liberación de fondos, y 3) abundancia de equipamiento de alto nivel para la realización de experimentos. Estos tres puntos son muy importantes para el desarrollo profesional de la investigación y la carrera del científico, y están paulatinamente siendo conquistados en Argentina, en algunas áreas más que en otras, aunque en mi opinión no tan rápidamente como debería ser. Por otro lado, tal vez a raíz de esto, los científicos argentinos son muy versátiles y han aprendido a arreglárselas en esta situación de una manera bastante eficaz. Por ejemplo, en Física, se han formado redes nacionales de investigación a través de las cuales se comparte el equipamiento disponible en el país. Esto es muy importante porque en Argentina todavía hay regiones mucho menos desarrolladas que otras; hay esfuerzos para revertir esta situación, aunque no parecen ser tan sistemáticos como deberían. Todavía hay bastante camino por recorrer en ese sentido. En la docencia universitaria la situación aquí parece ser más difícil porque la estructura de cátedras que impera en la Universidad no permite mucho intercambio de experiencias y hay trabas que hacen que la carrera dure más tiempo de lo que debería. En las universidades más importantes del exterior hay una estructura diferente donde no existen las cátedras con jefes sino materias, hay gran movilidad de los profesores y asistentes de enseñanza entre las distintas materias, lo que le proporciona a las carreras un saludable dinamismo. Creo que muchos de los departamentos de la Universidad deberían corregir esto, modernizarse y abrirse más a la rica experiencia que docentes investigadores traen de sus vivencias en docencia en renombradas universidades del exterior, especialmente teniendo en cuenta los diversos programas de repatriación de investigadores docentes que están siendo promovidos por el gobierno nacional.


¿Por qué se decidió a volver?  ¿Tiene ganas de irse de nuevo?

La decisión de volver está directamente relacionada a un fuerte sentimiento de pertenencia que se desarrolló durante los años que vivimos en el exterior. Las creencias ideológicas que me habían llevado a abandonar nuestro país se habían esfumado con el devenir de las experiencias de vida y quisimos volver. Por eso, cuando nos enteramos hace dos años y medio que en Argentina se estaba seriamente repatriando científicos del exterior, nos alegramos mucho. Así fue como decidí presentar mis papeles para ingresar a la Carrera del Investigador de CONICET, a través del programa de Reinserción. Estamos contentos de estar otra vez aquí, hace ya un año y dos meses que estoy trabajando en la Universidad con buenos resultados, y no consideramos la posibilidad de irnos de nuevo. En el éxito inicial de esta experiencia, ha sido muy importante la receptividad y colaboración del grupo de investigación con el cual estoy trabajando en la UNT (LAFISO) y de otros investigadores del país, así como el apoyo de nuestras familias. Pero también  son muy importantes el sentimiento de pertenencia, las ganas de trabajar por el país y la paciencia. Argentina ha sufrido mucho durante las últimas décadas, la ciencia también, y no se puede pretender que todo se arregle de un día para el otro. Ha habido mejoras sustanciales, la pendiente es decididamente positiva y espero con mi trabajo dar mi granito de arena para contribuir en este proceso.


¿Cree que el país tiene que otorgar más importancia a la ciencia?

Creo que sí, pero inteligentemente. En la realidad imperante en el mundo de hoy, la ciencia, además de ser un patrimonio cultural de inestimable valor para la humanidad en general y para los países en particular, se ha convertido en una herramienta esencial en la mitigación de los problemas humanos y la conquista de la competitividad productiva. Estamos siendo testigos de revoluciones tecnológicas constantes –la nanotecnología es una de las más actuales –  donde la ciencia juega un papel protagónico. No nos podemos dar el lujo de quedarnos afuera de esta realidad, pues de esa forma estaríamos sometiéndonos tecnológicamente a otros países, lo que en las reglas del juego vigentes significaría también un sometimiento político y económico. Argentina ha producido muy buenos científicos reconocidos internacionalmente, posee una tradición científica que infelizmente fue golpeada durante muchos años. Por eso hoy debe invertirse trabajo y organización para recomponer la situación, dando prioridad (aunque no exclusividad) a las áreas estratégicas en los ámbitos regional, social y económico. Pero al mismo tiempo se debe invertir decididamente en la Educación en todos los niveles (primario, secundario, técnico y universitario) porque no tiene sentido que una sociedad disponga de alto nivel científico si sus miembros no tienen acceso, en primer lugar, a una buena educación en la verdadera acepción de la palabra.

 FIN DE LA ENTREVISTA

David Comedi was born in Tucumán, Argentina in 1961. In 1979 he moved to Israel where he obtained his BA (1983), MSc (1986) and PhD (1990) degrees in Physics from the Israel Institute of Technology, Technion. Between 1990 and 1993, he carried out postdoctoral work at the Centre for Electrophotonic Materials and Devices, McMaster University, Canada. In 1993 he accepted a position as a visiting scientist at the Institute of Physics “Gleb Wataghin” of the State University of Campinas (Unicamp), Brazil, where he became an associate researcher (1994), assistant professor (1997) and associate professor (1999) of Physics. In 2001, Unicamp awarded him the “Livre-Docencia” title on the Electronic Structure and Electronic, Optical and Magnetic properties of Condensed Matter. Between 2004 and 2006, he visited the Centre for Emerging Device Technologies (CEDT), McMaster University, Canada, where he worked on the Physics of luminescent Si-based nanostructures and helped to promote scientific collaborations between the CEDT and South America. In 2006, he returned to his hometown to take an Argentina National Research Council (CONICET) position as an Independent Investigator at the Faculty of Exact Sciences and Technology, National University of Tucumán.

Dr. Comedi has authored and coauthored 46 papers published in internationally recognized refereed journals, 10 in various conference proceedings and a review encyclopedic article on the properties of amorphous semiconductors. He has graduated 3 Master and one PhD students. He has acted as a reviewer for various scientific journals and as adviser of Physics committees of the national research councils of Brazil and Argentina.

His scientific contributions and interests are in the fields of the physics of semiconductor nanotechnology, ion-solid interactions, ion-beam assisted thin film deposition, doping, defect spectroscopy, electronic structure of non-crystalline and nanostructured semiconductors, luminescence and the structure of semiconductor alloys.

 


Log in to comment:

Attention: many blogigo features are only available to registered users. Register now without any obligations and get your free weblog!