Es cierto que no se puede pretender que se ponga todo lo que uno dijo en un medio periodístico, pero también es cierto que hay alguien encargado de decidir qué es lo que se saca y qué lo que se pone. Es por esta "subjetividad circunstancial" que he decidido poner aquí la entrevista ( http://www.lagaceta.com.ar/nota/290354/Informacion_General/Se_puede_ense%C3%B1ar_Fisica_jugando_pelota.html ) completa:
David Comedi, 47 años, estudió Física en el Technion, de Haifa, Israel y se doctoró allí (semiconductores). Hizo pos doctorado en Canadá, en la Universidad de McMaster, donde se especializó en nanotecnología de semiconductores. Fue profesor asociado de la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp, Brasil) e investigador visitante en Canadá. En 2006 volvió a Argentina como investigador independiente de Conicet, con sede de trabajo en el Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNT, donde colabora con el Laboratorio de Física de Sólidos y con el Laboratorio de Propiedades Dieléctricas de la Materia. Tiene cuatro hijos, de 21, 18, 11 y 9 años-
¿Por qué les interesan los investigadores latinoamericanos a las universidades de los países desarrollados?
Ellas están muy interesadas en tener siempre una colaboración con investigadores latinoamericanos. Y creo que es porque se benefician sumando materia gris a bajo costo. Pero es un beneficio mutuo, porque están muy adelantados a nivel tecnológico, de modo que para nosotros también es bueno, porque sirve para, de alguna manera, transferir tecnología científica a Latinoamérica.
¿Volviste por el programa Raíces?
No, por el programa de repatriación del Conicet. Me presenté desde el exterior a la Carrera del Investigador del Conicet, y elegí como lugar de trabajo a Tucumán porque es la ciudad en la que nací, y había hecho contactos con el grupo de Sólidos en la Facet para desarrollar juntos nuevos proyectos en semiconductores.
¿Qué son los semiconductores?
Son materiales que sirven para realizar dispositivos electrónicos y optoelectrónicos, por la posibilidad de modificar su conductividad eléctrica en forma localizada. Electrónicos significa que uno aprovecha las corrientes eléctricas para diseñar y fabricar circuitos lógicos donde se puede transferir información de un punto a otro, por ejemplo, en un integrado (chip), o en un pedacito de semiconductor, a través ce corrientes eléctricas. Eso es el arte de la electrónica. Y en el circuito optolectrónico, o en el fotónico, para transferir información de un punto a otro del chip se usan no sólo electrones, o corriente eléctrica, sino también luz, o luz solamente. Esa es una tendencia en evolución en la nanotecnología actual que permitirá alcanzar circuitos integrados mucho más rápidos y poderosos que los que disponemos hoy.
¿Podrías explicar qué es nanotecnología, tu área de especialidad, y para qué sirve?
La nanotecnología puede ser definida como el “arte” de modificar, de acuerdo a nuestra voluntad, las propiedades de un material a través de la reducción de su tamaño o de la imposición en el mismo de una estructura de tamaño correspondiente a unos cuantos nanómetros. Nanómetro quiere decir una millonésima de milímetro y es lo que mediría una cadena de nada más que aproximadamente 10 átomos formados en fila. De esta manera, se puede pensar en hacer que, a través de la nanotecnología, un material oscuro se torne luminoso, uno blando en duro, uno aislante en conductor, o que cambie de color, su transparencia a la luz, o su resistencia al calor. Esto es muy importante para la ingeniería de materiales, ya que se puede usar las nanoestructuras como pequeños ladrillitos para construir y recomponer un nuevo material de tamaño normal, pero con las propiedades inusuales de las nanoestructuras. Así, se puede imaginar el diseñar materiales con propiedades nunca antes vistas, como por ejemplo, una tela que absorba el exceso de calor del cuerpo (utilizada para deportistas), un vidrio autolimpiante (que repele la suciedad), un metal resistente casi como el diamante pero maleable como el plástico, y otra miríada de posibilidades. El motivo de que esto ocurra en el mundo de tamaño nanométrico es que en este régimen las propiedades de los materiales son determinadas fundamentalmente por la física cuántica. Es que en las nanoestructuras, los electrones que componen los átomos, que son los que determinan muchas de las propiedades de los materiales, están aprisionados en una región muy pequeña. Ante este “confinamiento”, reaccionan en forma muy peculiar: por así decirlo, su velocidad se torna más indefinida (por el “principio de incertidumbre”) y aumenta abruptamente su energía, además de chocar o interactuar mucho más repetidamente con las superficies que lo encierran. Todo esto puede llevar a efectos físicos que cambian profundamente las características del material. La nanotecnología no se ocupa sólo de diseñar y fabricar materiales con propiedades novedosas, sino también de construir nuevos dispositivos útiles de tamaños nanométricos. Este es el caso, entre otros, de ingeniosos suministradores de fármacos que se están desarrollando en varios laboratorios del mundo. La idea es que, en lugar de por ejemplo pincharnos con una aguja enorme para inyectarnos un remedio, nos tragaríamos uno de estos dispositivos diminutos, cuya trayectoria a través del aparato digestivo podría ser sondeada desde afuera del cuerpo. De esta manera, al llegar el momento justo, por medio de la emisión de un sonido u otra onda con frecuencia sintonizada, sería posible accionar el dispositivo para que nos suministre el fármaco en forma localizada exactamente en la región enferma, aumentando así la eficiencia del tratamiento y reduciendo significativamente efectos indeseables en otras partes del cuerpo.
Yendo a otro punto, ¿está mejor la investigación?
Sí, comparativamente hablando, estamos mejor que en los 90, cuando Cavallo mandaba a los científicos a “lavar los platos”. Gracias al Conicet, el organismo que creó Houssay, es que los investigadores podemos investigar a tiempo integral en este país. Durante muchos años, el Conicet estuvo cerrado a nuevos cargos. En la actualidad hay una convocatoria permanente para científicos argentinos en el exterior (para los de Argentina es una vez al año), para entrar a la Carrera de Investigador, siempre que se tenga el curriculum para acceder a ella.
¿Qué es lo que hace que alguien con tu curriculum haya decidido sumarse al programa de los científicos van a la escuela?
Por un lado, porque siento que he tenido bastante suerte, en el sentido de que he tenido oportunidades que otros no tienen, y me da mucha satisfacción la idea de poder transmitir algo de lo que he aprendido a alguien que no ha tenido las mismas oportunidades. Por otro lado, también me preocupa un fenómeno que ocurre en el Departamento de Física de Tucumán, y que se da en otros lugares del mundo también, y es que llegan muy pocos estudiantes de ciencias básicas.
¿Qué es lo que falla en el camino?
La impresión que me llevo, por años de docencia, y de conversar con los chicos, es que muchos le agarran miedo a la física, a la matemática, a la química, en la escuela, en la etapa escolar, tal vez por un trauma de haberse sacado una mala nota, o un profesor demasiado severo, o porque no han sido lo suficientemente estimulados. A mí, lo que me hace amar las ciencias naturales es la observación de la naturaleza, la contemplación de la belleza de la naturaleza. Se lo puede ver tanto desde una perspectiva artística, como desde una perspectiva científica. Es importante mantener el recuerdo de que la ciencia, si bien es usada para desarrollos tecnológicos, y está bien que lo sea, es una interpretación de la naturaleza. Una interpretación más de la que el hombre dispone. Es, en todo caso, una manifestación del espíritu del hombre.
¿Qué te ha tocado en el programa?
Una escuela primaria, la escuela Mitre. Tengo que reunirme con la gente de la escuela, el programa acaba de ser inaugurado, dura seis meses, en principio. Lo que voy a tratar de hacer es aplicar mi experiencia en montaje de laboratorios, y en la educación científica. Contamos con asesoramiento pedagógico del ministerio, pero la idea es que se trabaje con los docentes, ellos dan las clases, mientras los asesoramos en la parte científica. También podemos desarrollar proyectos en la enseñanza de las ciencias juntos. Las actividades del programa se deberán ajustar a las necesidades específicas de cada escuela.
¿Cómo se hace para educar en la ciencia?
Primero, arranquemos por lo que no hay que hacer: inundar a los chicos de textos para leer, de ejercicios para resolver, especialmente en el primario. Muchos chicos del primario creen que la física son números. Y la física no son los números, la física es una experiencia de vida, una forma de interacción del ser humano con lo que le rodea, y tanto, que la física de hoy así lo demuestra. Hubo un tiempo en que el hombre se consideraba como un observador distante, que estaba afuera de todo, y hoy se sabe que no es así, que el proceso de observación influye de alguna manera en lo que se está observando, y que hay además un proceso de interpretación. Y eso es lo que hay que fomentar en el chico. Primero, que se genere preguntas en relación a lo que está observando y vivenciando en hechos cotidianos, por ejemplo, jugando a la pelota. Qué está ocurriendo cuando él patea la pelota, por qué cuando patea de una forma la sale con efectos, y otras veces no, por qué la pelota realiza una comba, dónde tiene que poner el pie, a qué altura de la pelota, para que suba y vaya al a ángulo del arco, y no al ras del piso…
¿Los entrenadores deberían estudiar Física?
No es tan así, porque los jugadores juegan en forma intuitiva, pero hay muchos físicos que estudian la cuestión deportiva, y colaboran con los deportistas para que ellos optimicen sus rendimientos. Pero no hablo de eso, digo que lo usaría como una forma de generar en los chicos un proceso de identificación con los problemas físicos.
Pero la matemática es más difícil, porque requiere abstracción
No es mi especialidad, pero recuerdo que de niño me gustaban mucho los juegos de matemáticas, las series numéricas. Me llené de goce cuando descubrí que las notas musicales representan una serie numérica.
¿Por qué cuesta entender el discurso científico?
Creo que hay dos problemas principales, uno es cómo se enseña la ciencia en las escuelas, el segundo problema es que hay una cuestión mediática de sensacionalismo científico. Por ejemplo, esto de la “máquina de dios”, confunde a muchos.
¿Qué opina de este experimento?
No es mi especialidad la física de partículas, pero eso no es la maquina de Dios. Es una máquina que ha sido construida durante 20 o 25 años de trabajo, en la que se ha invertido mucho dinero, respondiendo a 7.000 físicos de varios lugares del mundo que están interesados en descubrir cuál es el origen de la masa de los cuerpos, y es un experimento muy interesante, porque o demostrará que existe la partícula clave, el bosón de Higgs, o demostrará que no existe. De modo que ese experimento tiene la capacidad de ratificar o de derribar una teoría fundamental sobre la materia. Y también está asociado a las teorías sobre el origen del universo. No soy especialista en física de partículas, pero por lo que dice la literatura científica, se ha estado buscando a través de experimentos esa partícula clave del modelo estándar de la materia, durante varias décadas. Y se han ido mejorando los aceleradores, pero no se ha podido detectar esa partícula, de modo que esa teoría de la materia está en crisis. Me parece que eso que dicen de reproducir las condiciones inmediatas después del big bang es mucho más complejo de lo que la gente se imagina. El sensacionalismo de los medios hace un efecto contrario en la gente, porque la aleja de la realidad. Creo que hace falta divulgación científica responsable, donde los investigadores traten de explicar con el lenguaje más simple posible qué es lo que están haciendo, y para qué sirve. Y para los investigadores, eso es a veces un problema, porque a nosotros nos educan para conocer mejor la materia, pero no para divulgar lo que descubrimos en lenguaje popular, sino técnico. En Brasil hay una carrera que se llama periodismo científico, buscando cubrir esa brecha, y es un tema que hay que desarrollar, es una cuestión que me inquieta.
¿Pero esta cuestión del acelerador ha revolucionado el mundo de la física, al parecer?
Muchas veces, los científicos tratan de hacer un poco de ruido en la prensa, sea por una cuestión de poder, o para lograr más fondos para sus investigaciones. Lo que digo es que al parecer este experimento está muy bien planeado y tiene proyecciones importantes para la física, pero no diría, por ejemplo, que es el “experimento del siglo”, porque el siglo recién está comenzando, y el experimento también. Démosle una chance al futuro!
Pero, para un físico, ¿hay alguna pregunta más importante que poder conocer el origen del universo?
Es una pregunta difícil, pero, para mí, la física es una expresión humana, y soy físico pero soy hombre, y en la situación del planeta actual, me preocupa mucho más hacia dónde vamos que de dónde venimos.
¿Se puede extrapolar a dónde vamos, si descubrimos de donde venimos?
No creo, porque las variables son muchísimas. Es muy difícil, y seguramente no solamente a través de la física, que puede responder muchas preguntas, pero no a todas.
¿Crees en Dios?
Sí, pero pienso que cualquier descripción verbal, matemática, o artística, no logrará expresar totalmente el sentimiento de Dios en la persona. Es algo que supera al ser humano.
¿De qué le sirve a la gente poder interpretar los avances científicos?
La ciencia tiene elementos para resolver ciertos problemas humanos, de modo que es importante estimular el interés por la misma en la sociedad y canalizar vocaciones científicas. Otro punto es que la ciencia, hoy, tiene injerencia diaria en la vida de la gente. Todo el tiempo están apareciendo nuevos desarrollos tecnológicos que influyen profundamente en nuestra forma de vida, entonces es importante que la gente tenga elementos para poder interpretar esto en forma adecuada. Pero, principalmente, la gente tiene que saber en qué se invierte el dinero que ella entrega en impuestos.